Saludos de Dharma

jueves, 12 de enero de 2012

La eterna duda...¿Cómo decir que soy lesbiana?




Muchas de nosotras se preguntan: ¿pero cómo anuncio públicamente que soy lesbiana?, ¿cómo se comunica exactamente esto a mi familia?.

Son preguntas que a todas nos surgen cuando descubrimos esa parte de nosotras que permanecía oculta, sin desvelar, que enviaba pequeñas señales que difcilmente podíamos descifrar dada la educación recibida para ser heterosexuales. De repente se atraviesa una etapa emocional en la cual nos definimos en todos los aspectos más básicos, entonces removemos el pasado y vamos otorgando significados a numerosas escenas, sensaciones, pensamientos e inquietudes.

Es placentero aprendernos, saber esa nueva forma de amar que durante años estaba anestesiada a causa de una falta de libertad inicial que se interiorizó en el mecer de la cuna. Estallamos en ese momento de “revelación” en risas, en una euforia que se alterna con un sentimiento catastrofista que paraliza en parte nuestra cordura y empezamos…empezamos a pensar como heterosexuales semi homofóbicos: “pero pobrecitos mis padres cuando lo sepan”, “mi hermanita/o no lo comprenderá, es demasiado pequeño/a”, “a mis amigos les va a decepcionar un poco, no se lo esperan”, “mi abuelo es muy mayor, no voy a darle el susto a él, pertenece a otra generación..”, mis pretendientes se van a disgustar mucho…pobres…”. De modo que hay chicas/mujeres que se introducen en una espiral retorcida de culpabilidad y miedos, alargan el proceso de reconocerse a sí mismas como mujeres lesbianas deseosas de vivir su sexualidad acorde a sus sentimientos y gustos.

Entonces mi consejo personal es el siguiente: vivirlo todo con ilusión pues no hay mayor logro personal que descubrirse a una misma, decirlo con la naturalidad que tiene, sin meditar en la repercusión sobre padres, hermanos, amigos, parejas etc, si alguno de ellos muestra recelo será cuestión de tiempo y por supuesto es un problema exclusivamente suyo que no nos debe de afectar, anunciarlo con firmeza sin rodeos y con una sonrisa sincera, así se verán ridículos a sí mismos si consideran la noticia como “un golpe que superar”.

Mostrar tu “nueva vida” tal y como la vives, sin esconder a la chica con la que sales, así se acostumbrarán a verte como una mujer que vive su sexualidad (pues muchos familiares y amigos se acomodan a veros a una pareja lésbica como buenas amigas) de forma sana y feliz. No darles ni un segundo de tregua a aquel familiar o amigo que se aflija, pues no le estamos comunicando una enfermedad ni nada parecido, le estamos diciendo que al fin sabemos qué deseamos en la vida, lo cual no es motivo más que de orgullo y dicha!.

Desafortunadamente hay que combatir con la imagen marginal, esterotipada y negativa que durante años han querido dar de nosotras, pero somos distintas, cada mujer lesbiana es un universo nuevo, formamos una pluralidad y diversidad imposible de etiquetar o empaquetar en la misma maleta. Y ser simplemente “nosotras mismas” tranquilizará a determinados padres/madres que piensan que esto es una vida de sufrimiento, porque en absoluto.

Si volviese a nacer me gustaría ser lesbiana. Me gusta cómo soy, cómo siento, cómo percibo el mundo que me rodea…Aunque eso no depende de si soy lesbiana o no, depende de mí.