Saludos de Dharma

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Laura...................


Hace menos de un minuto que me he secado las ultimas lagrimas que hoy he derramado. Inevitablemente, de nuevo. Inevitablemente y sin razón alguna. Eso es lo que parece: sin razón alguna. Estaba aquí en mi casa, tirada en mi cama mirando la televisión, cuando he sentido otra vez esa punzada en el pecho.
Recuerdo cuando ella estuvo aquí. Cuando nos pasamos horas en el sofá besándonos y mirándonos a los ojos. Cuando me acariciaba la cara mientras me decía que me amaba, dándome las gracias por existir. Cuando nos fuimos a cenar aquella noche, y mientras hacíamos el amor después, casi hasta el amanecer...
Estoy harta de sufrir. En mi cabeza no cabe que alguien que presuntamente te ama y da las gracias al cielo cada noche por haberte puesto en su camino, se comportara de esa forma conmigo...
Estoy cansada de ser sensible, cansada de sentir y cansada de amar. ¿Por qué no seré una persona fría?. Hay millones de personas frías en este planeta, y parece que a ellas si que les va bien. Que nada les importa y que nada les afecta pero que sin embargo, todo en la vida les viene de cara.