Saludos de Dharma

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Sin título..........

Tengo tus labios bien cerca de mi oreja y te siento suspirar en mi cuello… Nos tendemos entre las sábanas… Y llega el ritual que tanto nos gusta, y deslizo mi lengua desde tu cuello hasta tus pezones, y puedo verte asintiendo, dándome permiso, invitándome a que siga bajando, y recorro con mi lengua hasta tu ombligo, - que increíble parte del cuerpo tan olvidada, y tan erótica pienso-, y llegamos. Desabrocho uno a uno los botones de tu pantalón y ese es el único sonido que se sostiene en el aire. Las perlas de sudor empiezan a brillar prediciendo lo que está por llegar… Y sin apartarnos la mirada, esa negra mirada tuya, me deslizo dentro de tus pantalones, mientras observo como tus pupilas se dilatan por el placer que viene… así a como cuando las olas golpean las rocas, constante pero pausado.


Y llega ese tornado que nos deja casi sin ropa, en unos segundos eternos, admirándonos cada centímetro de piel, lo bueno se hace esperar, aunque tampoco es necesario esperar demasiado porque si no pierdes el momento justo de punto de cocción, como con la pasta cuando la hierves.
Desciendo entre tus piernas, y me abandono a ti hasta lo más profundo de mi ser, y siento en tus muslos, a ambos lados de mi cabeza, como tiemblas de deseo y anclo tu cintura para inmovilizarte. Que delicioso poder lamerte. Que sorprendente que nunca jadees igual ante tal placer, cada vez que me sientes encima de ti.


Y me pides que entre dentro de ti, y suave, suave, te lo concedo, y mis dedos te agitan cada vez más, te encienden cada vez más, siento el calor de tus contracciones y me fascino una vez más y lo paramos justo cuando vemos que está por llegar. Para que dure lo más que podamos alargarlo…
Hasta que te veo irte, tan lejos que parece que olvidas que yo estoy allí, parece que te vas sola y eso me hace sonreír porque puedo verte otra vez, en tu estado original, viendo como eres esa mujer tan tan preciosa, sin maquillajes ni caretas, te vas hasta clavar tus uñas en mi espalda y la vecina debe de estar harta ya.
Primera prueba superada, aún nos queda toda la noche, ahora te va a tocar a ti seguir el camino que tan bien sabes seguir para hacerme perder la razón, ese camino que tanto te gusta marcar porque me muestro sin máscaras ni presiones sociales. Y me dejo llevar, como fémina que soy …por ti, una vez más. Para que me dejes ser, esa mujer que soy.

1 comentario:

Anónimo dijo...

estas enamorada.....felicidades
que bello...el amor que todo lo puede,que todo lo mueve,, aun ahora en estos tiempos..